Largo de la ropa que favorece a una Curvy

Solemos llevar prendas que no son favorecedoras, ni nos ayudan a conseguir parecer más esbeltas. Los largos standard no son para nosotras, porque nosotras no somos standard. Es así de fácil de explicar. 

El largo standard de una camiseta, por ejemplo, suele ser unos centímetros por debajo de la cintura. Nada peor para nuestra estética, sobre todo si se nos junta con un pantalón de tiro bajo. Además de ser incómodos, pues nos obligan a estar tirando continuamente del pantalón hacia arriba  y de la camiseta hacia abajo, no nos favorecerá, y si tenemos tripilla, pues se irá asomando continuamente entre las dos prendas, o incluso colgando sobre el pantalón. Lo mejor es que el pantalón sea de tiro alto, y nos ayude a recoger la tripa, y la camiseta algo más larguita y tape justo hasta donde llega la barriguilla. Si es algo suelta, mucho mejor, porque al no pegarse al cuerpo, nadie sabrá que ahí debajo hay nada de más. Pero sin excesos, no llevemos una túnica hasta casi las rodillas , porque nos acortará las piernas y no nos estilizará. 

En cambio los vestidos largos hasta los pies suelen estilizar bastante, al verse más alargados en proporción que otro por debajo de las rodillas, que dependiendo de nuestra talla puede llegar a parecer poco más largo que ancho. 

Los pantalones, si son tobilleros, ya podemos ser muy altas, porque sino nos harán las piernas más cortas y regordetas. 

Los que más estilizan son estrechos y largos hasta el zapato. 

Las mangas tendemos a llevarlas excesivamente anchas y largas, pensando que así tapamos mejor y se nos ve menos, pero nada peor que una manga de murciélago ancha en la bocamanga y larga hasta el puño. Nos hará cuadradas, sin formas… ni buenas ni malas. ¿Qué tal una manga más pegadita al brazo? aunque también larga en invierno, o manga corta hasta el codo en verano, para ayudar al efecto óptico. No tiene porque ser necesariamente incómoda, siempre que sea de un tejido elástico y con el grosor adecuado a la temperatura de la temporada. También puede funcionar muy bien en verano el tipo de manga que es un mero simulacro, que deja la axila descubierta, para transpirar bien, pero cubre parte del brazo, y nos sentimos más cómoda sin que se nos vea esa parte de abajo, que rápidamente nos “cuelga” inevitablemente a las mujeres. 

En cuanto a las faldas, todo dependerá de la confianza que tengamos en nuestras piernas. Si sentimos que son bonitas de ver, bien torneadas, aunque sean gorditas, podemos usar una minifalda que hará que nuestras piernas parezcan más largas. Si tenemos varices, o celulitis, siempre podemos utilizar unos pantys de compresión, o unos legging finos o transparentes, en Primavera y verano, o unos leotardos calentitos con dibujos divertidos y pequeñitos, preferiblemente longitudinales, o unos legging gruesitos, que nos mantendrán calentitas, y nos dibujarán bien el contorno de nuestras piernas. Sobre ellos una minifalda, que puede ser todo lo corta que nos atrevamos. 

De no sentirnos seguras de nuestras piernas, aún revistiéndolas de mallas, pantys, o leotardos, un pantalón de pitillo para una parte de arriba suelta, o un palazzo para un top ajustado, serían las opciones más favorecedoras. . ¡Ojo! No hacer coincidir las dos partes sueltas, que pareceremos una mesa camilla, ni las dos excesivamente ajustadas, que llamemos en exceso la atención. 

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